Uruapan, Michoacán.– La indignación ciudadana crece luego de que un policía municipal, señalado también como presunto escolta del alcalde, fuera detenido tras g0lp3ar en repetidas ocasiones a su esposa en plena vía pública, mientras alardeaba de sus influencias dentro del gobierno local.
Los uruapenses temen que el caso quede impune y que el agres0r regrese a su cargo, tal como ocurrió con el coronel José Manuel Jiménez Miranda, quien, a pesar de haber sido removido como director de Seguridad Pública Municipal por hechos similares, ya volvió a encargarse de tareas en el área.
La ciudadanía exige a las autoridades que no se repita la misma historia y que este nuevo caso de v10lenc1a de género no quede en la impunidad.




