Era la dueña del celular semi derretido que recibió la desesperada llamada de sus padres
«El día de hoy no solo perdí a mi mejor amiga, perdí a mi futura esposa, a la futura madre de mis “guaguas” (como decía ella)
Perdí a mi compañera de vida, nunca supe lo que fue amar con tanta intensidad a partir desde que te conocí. En un mes nos íbamos a comprometer y ahora viviré con el sufrimiento de saber que no te podré ver vestida de blanco como tanto lo hablamos.
Te amaré siempre mi ratoncita linda, en esta y todas las vidas que me queden.
Descansa en paz mi bebé»





