La puesta en escena fue interpretada por psicólogas, psicólogos y trabajadoras sociales del Centro de Convivencia Familiar, quienes, mediante diversos personajes del cuento de Caperucita Roja, promovieron entre niñas y niños el autocuidado, la identificación de riesgos y la importancia de expresar con confianza cualquier situación que vulnere su integridad.
Con estas actividades, el Poder Judicial reafirma su compromiso con la protección de la niñez y con la difusión de herramientas que contribuyan a su desarrollo seguro y saludable.







