Durante casi dos años, Gris Reyes Palomares mantuvo una búsqueda incansable para encontrar a su madre, Nayeli Guadalupe, desaparecida desde enero de 2024.
Acompañada por el colectivo Guerreras Buscadoras, siguió una denuncia anónima que condujo a un domicilio en la colonia Rincón del Valle, donde tras una jornada de rastreo fueron localizados restos humanos enterrados de manera ilegal; días después, las pruebas confirmaron que uno de ellos correspondía a su madre.


Antes de la confirmación oficial, reconoció detalles que solo una hija podía identificar. Su historia refleja la lucha de miles de familias en México que buscan a sus seres queridos y mantienen viva la exigencia de verdad y justicia.




