Un cortocircuito en una máquina de soldar provocó un incendio que destruyó por completo la estatua de 35 metros en Natal, Brasil. Las llamas, alimentadas por resina y fibra de vidrio, derribaron la estructura en minutos ante la mirada de los vecinos; afortunadamente, el único trabajador herido se reporta fuera de peligro.
Pese a que la obra quedó reducida a escombros, el escultor Ranilson Viana confirmó que reconstruirá el monumento. Para los fieles este siniestro no detiene su devoción, pues confían en que, con fe y esfuerzo, la imagen de la Virgen volverá a levantarse como un faro de esperanza para toda la región.




