El hallazgo arqueológico revela miles de objetos marinos y piezas de gran tamaño vinculadas al tlatoani Motecuhzoma Ilhuicamina, considerada la ofrenda más grande registrada hasta ahora en el recinto sagrado.
Especialistas destacan la compleja logística utilizada para trasladar esculturas de hasta una tonelada, un testimonio del poder y la organización ceremonial de la antigua Tenochtitlan.
INAH




