El Movimiento por la Equidad reiteró su respeto al derecho a la libre manifestación y a la exigencia frente a la omisión institucional, pero llamó a que toda convocatoria pública garantice protocolos claros de seguridad y rendición de cuentas.
Señaló que la protección de mujeres, infancias y personas asistentes debe ser prioritaria, con especial énfasis en el interés superior de niñas, niños y adolescentes, así como en la garantía del ejercicio libre y seguro del trabajo periodístico.
Subrayó que ninguna causa justa debe poner en riesgo a la comunidad y que la organización de movilizaciones implica responsabilidad y coherencia.




